Y entonces lo vi, seguia como siempre con sus preciosos ojos azules y su pelo despeinado, su cazadora de cuero y sus aires de superioridad, sin embargo, seguia viendo algo en el qe me seguia encantando.
Mientras aquella pianista escondida tras el piano de cola del bar hacia salir de sus dedos una buena composicion qe me sonaba, Bach; Mozart, yo pasaba cerca, tan cerca de ti qe podia notar perfectamente el olor de tu perfume, no has cambiado tanto, este aroma es el qe precisamente me ace recordar viejos tiempos, pero, olvido instantaneamente la sensacion qe me invade y continuo, ni tu me has visto ni yo quiero qe me veas, nuestros abrigos se han rozado pero tu ni lo notas.
Me dirijo a un rincon apartado donde un monton de cazadoras amontonadas han sido abandonadas y me siento en una silla de la qe cuelgan varios bolsos, todavia no entiendo como la gente puede dejar sus cosas mas personales dentro de aquellos, por llamarlos de alguna manera, pedazos de tela sin seguridad alguna, colgados de una simple silla; sinceramente, no lo entiendo.
Baah.. mis amigs estan alli, pero ajenos a mi situacion ellos se divierten, yo en un arrebato de mi superior genio, me levanto y salgo de aquel garito sin pararme a mirar todo lo qe dejo a mi paso; necesito que me de el aire.
Fuera, un par de chicas rien, yo intento qe no se me note qe me pasa algo, dejo mi copa sobre la ventana y comienzo a andar sola, no paro hasta qe llego a un parqe solitario, un parqe de recuerdos, nuestro parqe, me siento en nuestro banco de siempre y mi vista se pierde observando aquel arbol donde tu gravaste nuestros nombres, y la melancolia me puede y yo no puedo mas, comienzo a llorar. desconsolada, me sumerjo en un llanto repentino, es como cuando se pone a llover sin que alla nubes, igual que cuando te sientes solo en medio de una multitud.. pues una situacion parecida.
Dulce y suave suena tu voz entre el silencio de la ciudad, pero no me dejo llevar esta vez no. te planto cara y te suelto todo lo qe te tenia qe decir, me qedo agusto, tu sin embargo no comprendes, no me comprendes, y te das la vuelta dispuesto a marcharte, comprendo qe te vayas, pero no entiendo como estas dispuesto a dejarme de nuevo sola, vuelvo a sentarme en el banco, me incomoda asik me acerco al arbol. el paso del tiempo no ha borrado nuestros nombres, pero si nuestros sentimientos, te giras una ultima vez me ves a lo lejos y te viene a la memoria aqella fria tarde de otoño en la qe tu nombre aparecia junto al mio y una fecha en la corteza de aquel arbol. Corres hacia mi. Te qedas justo detras. Respiras profundamente, te armas de valor y te plantas delante mio, tus ojos azules miran profundamente a los mios marrones y con una mirada dices todo lo qe no has dicho con palabras.
Mientras aquella pianista escondida tras el piano de cola del bar hacia salir de sus dedos una buena composicion qe me sonaba, Bach; Mozart, yo pasaba cerca, tan cerca de ti qe podia notar perfectamente el olor de tu perfume, no has cambiado tanto, este aroma es el qe precisamente me ace recordar viejos tiempos, pero, olvido instantaneamente la sensacion qe me invade y continuo, ni tu me has visto ni yo quiero qe me veas, nuestros abrigos se han rozado pero tu ni lo notas.
Me dirijo a un rincon apartado donde un monton de cazadoras amontonadas han sido abandonadas y me siento en una silla de la qe cuelgan varios bolsos, todavia no entiendo como la gente puede dejar sus cosas mas personales dentro de aquellos, por llamarlos de alguna manera, pedazos de tela sin seguridad alguna, colgados de una simple silla; sinceramente, no lo entiendo.
Baah.. mis amigs estan alli, pero ajenos a mi situacion ellos se divierten, yo en un arrebato de mi superior genio, me levanto y salgo de aquel garito sin pararme a mirar todo lo qe dejo a mi paso; necesito que me de el aire.
Fuera, un par de chicas rien, yo intento qe no se me note qe me pasa algo, dejo mi copa sobre la ventana y comienzo a andar sola, no paro hasta qe llego a un parqe solitario, un parqe de recuerdos, nuestro parqe, me siento en nuestro banco de siempre y mi vista se pierde observando aquel arbol donde tu gravaste nuestros nombres, y la melancolia me puede y yo no puedo mas, comienzo a llorar. desconsolada, me sumerjo en un llanto repentino, es como cuando se pone a llover sin que alla nubes, igual que cuando te sientes solo en medio de una multitud.. pues una situacion parecida.
Dulce y suave suena tu voz entre el silencio de la ciudad, pero no me dejo llevar esta vez no. te planto cara y te suelto todo lo qe te tenia qe decir, me qedo agusto, tu sin embargo no comprendes, no me comprendes, y te das la vuelta dispuesto a marcharte, comprendo qe te vayas, pero no entiendo como estas dispuesto a dejarme de nuevo sola, vuelvo a sentarme en el banco, me incomoda asik me acerco al arbol. el paso del tiempo no ha borrado nuestros nombres, pero si nuestros sentimientos, te giras una ultima vez me ves a lo lejos y te viene a la memoria aqella fria tarde de otoño en la qe tu nombre aparecia junto al mio y una fecha en la corteza de aquel arbol. Corres hacia mi. Te qedas justo detras. Respiras profundamente, te armas de valor y te plantas delante mio, tus ojos azules miran profundamente a los mios marrones y con una mirada dices todo lo qe no has dicho con palabras.
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