aceleraba el paso, y cuando se quiso dar cuenta huia, huia corriendo, sin mirar atras, sin detenerse. Exqivaba cmo podia los pocos arboles qe qedaban en pie, y empezaba a notar una sensacion qe recorria todo su cuerpo, una sensacion extraña qe ella sabia qe abia experimentado alguna otra vez pero qe aora no lograba identificar.
llevaba varios minutos corriendo cuando a lo lejos vio un claro, imaginaba, creia, qe la salida de aqel encrucijado bosqe estaba cerca, pero no siempre lo qe pensamos, creemos, imaginamos, suponemos... es cierto, simplemente dejamos qe nuestro subconsciente tome las decisiones por si mismo, siendo estas las qe ignoramos qe qeremos, pero en la mayoria de ls casos las qe no nos convienen, seguia corriendo ya sin aliento y con las pocas fuerzas qe le qedaban.
Logro salir del bosqe y ya mas calmada, volvio a casa. Un nitido silencio invadia la casa, probablemente, sus padres estarian durmiendo, o habrian salido a cenar, eso era lo de menos. lo unico qe pretendia era qe su entrada en el domicilio no se notara demasiado. A oscuras, con la unica claridad de ls farolas del alumbrado publico qe se colaba por las rendijas de las persianas, logro llegar hasta su cuarto, cerro la puerta y se dejo caer suavemente sobre la cama. agotada, rendida, con un nudo en la garganta cerro los ojos y se puso a pensar. Le daba vueltas a lo sucedido antes de qe comenzara a correr, antes de qe en vez de enfrentarse a los problemas decidiera huir. quiza lo mas acertado no sea darle la espalda a los problemas, quiza lo mejor sea enfrentarse a ellos con la mejor cara posible, pero ella aun no sabia como enfrentarse a aquella sensacion. Tras un largo rato con los ojos cerrados, se dio cuenta de qe la sensacion extraña para ella era el MIEDO y qe ante el, nadie sabe nunka como reaccionar.
por eso la mayoria de las personas, lo qe acen es darle la espalda a los problemas abrazando a lo qe encuentran como una buena solucion.
llevaba varios minutos corriendo cuando a lo lejos vio un claro, imaginaba, creia, qe la salida de aqel encrucijado bosqe estaba cerca, pero no siempre lo qe pensamos, creemos, imaginamos, suponemos... es cierto, simplemente dejamos qe nuestro subconsciente tome las decisiones por si mismo, siendo estas las qe ignoramos qe qeremos, pero en la mayoria de ls casos las qe no nos convienen, seguia corriendo ya sin aliento y con las pocas fuerzas qe le qedaban.
Logro salir del bosqe y ya mas calmada, volvio a casa. Un nitido silencio invadia la casa, probablemente, sus padres estarian durmiendo, o habrian salido a cenar, eso era lo de menos. lo unico qe pretendia era qe su entrada en el domicilio no se notara demasiado. A oscuras, con la unica claridad de ls farolas del alumbrado publico qe se colaba por las rendijas de las persianas, logro llegar hasta su cuarto, cerro la puerta y se dejo caer suavemente sobre la cama. agotada, rendida, con un nudo en la garganta cerro los ojos y se puso a pensar. Le daba vueltas a lo sucedido antes de qe comenzara a correr, antes de qe en vez de enfrentarse a los problemas decidiera huir. quiza lo mas acertado no sea darle la espalda a los problemas, quiza lo mejor sea enfrentarse a ellos con la mejor cara posible, pero ella aun no sabia como enfrentarse a aquella sensacion. Tras un largo rato con los ojos cerrados, se dio cuenta de qe la sensacion extraña para ella era el MIEDO y qe ante el, nadie sabe nunka como reaccionar.
por eso la mayoria de las personas, lo qe acen es darle la espalda a los problemas abrazando a lo qe encuentran como una buena solucion.
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