Muchas veces vemos cosas conde no las hay. Imaginamos cosas que nunca pasaran. Pensamos cosas imposibles.
Recuerdo cuando era niña, bueno, un poco mas pequeña. Pasaba muchas tardes sentada en una alfombra color carmin, en la que un payaso jubaga tirando tres dados al aire, imaginaba mundos perfectos, abria un pequeño paraguas blanco y debajo de el soñaba cosas imposibles; lugares improbables. Con el tiempo la alfombra se fue deshilachando, fue perdiendo color. Un dia cuando llegue a casa mi compañera de tantas tardes no estaba; ese dia fue quizas cuando cerre una puerta y di paso a una nueva etapa.
Hoy he vuelto a imaginar, pero sin alfombra, sin paraguas y sin payaso, he jugado mis dados y he sacado un pasaporte para viajar en el mundo real. Hoy, he intentado revivir momentos, me he sentado en el sofa, me he acomodad y me he parado a pensar; perdi inocencia, gane madurez.
Lo siento.. :S
1 comentario:
Que chulo!
Publicar un comentario